Comunicación Política sin Rollos

¿Para qué sirve un mensaje político?

Un mensaje político no sólo contiene palabras. Alguien selecciona qué decir, cómo ordenarlo, qué destacar y a quién dirigirlo. Según su propósito, puede buscar que conozcas algo, que lo mires de cierta manera o que hagas algo. Pruébalo.

Un hecho. Tres intenciones.
HECHO BASE · Se abrirá una consulta pública
“La consulta estará disponible del 4 al 10 de noviembre y podrá responderse en línea.”

Observa: el mensaje privilegia datos prácticos para que conozcas qué ocurrirá.

La primera pregunta puede ser: “¿qué está haciendo este mensaje?”. No necesitamos adivinar lo que piensa quien lo emitió. Podemos observar lo que el propio mensaje pone en primer plano: información, razones, valoraciones, llamados a actuar o una combinación de ellos.

Antes de seguir

¿Qué significa informar, persuadir y movilizar?

Son funciones distintas de la comunicación. Entenderlas nos da un punto de partida para analizar mensajes políticos sin confundir propósito, contenido y veracidad.

Informar¿No tienes claro qué significa? Ábrelo

Es poner información a disposición de alguien para que conozca o comprenda algo. En política puede significar comunicar un hecho, una decisión, una fecha, una propuesta o explicar cómo funciona algo.

Que un mensaje informe no significa automáticamente que sea completo o verdadero. Los datos y afirmaciones todavía pueden —y deben— comprobarse.

Busca que conozcas
Persuadir¿Quieres precisar el concepto? Ábrelo

Es buscar influir en la manera en que una persona interpreta, valora o considera un asunto. Puede hacerlo mediante argumentos, datos, comparaciones, emociones, símbolos, ejemplos, palabras o énfasis.

Persuadir no es sinónimo de engañar o manipular. La argumentación y la persuasión también forman parte del debate político.

Busca que consideres una lectura
Movilizar¿Quieres ver qué implica? Ábrelo

Es buscar que la persona pase de recibir el mensaje a realizar alguna acción: participar, asistir, compartir, apoyar, rechazar, organizarse, afiliarse, expresar una postura o, en un contexto electoral sujeto a sus reglas, votar.

El mensaje ya no sólo busca que conozcas o consideres algo: incorpora una invitación o llamado a actuar.

Busca que hagas algo
Ahora sí: mézclalas

En la comunicación real, las funciones no viven en cajas separadas

Un mensaje puede comenzar informando, continuar con un argumento y terminar con un llamado a la acción. Por eso no basta con colocarle una etiqueta. Conviene desarmarlo y observar qué función cumple cada parte.

“Se aprobó una medida” presenta información. “Es necesaria para atender este problema” introduce una valoración o argumento. “Conócela y ayúdanos a difundirla” incorpora un llamado a actuar.

La diferencia no está sólo en las palabras utilizadas. También está en qué se pone al frente, qué relación se propone entre los hechos y qué respuesta se busca favorecer en quien recibe el mensaje.

Cambia una pieza y observa

¿Qué cambia cuando cambia el propósito?

“La consulta estará abierta del 4 al 10 de noviembre.”
Qué hace: coloca información verificable en primer plano. Todavía habría que comprobar la convocatoria, fechas y condiciones.
Anatomía del mensaje

Ahora desármalo

Hay mensajes que parecen una sola frase, pero contienen piezas distintas. Toca las partes subrayadas.

Empieza por cualquier fragmento. La clave no es etiquetar todo a la fuerza, sino detectar qué función cumple cada parte.
Tu herramienta PSR

Antes de reaccionar, cambia de pregunta

En lugar de empezar por “¿estoy de acuerdo?”, prueba primero con preguntas que te permitan leer cómo está construido el mensaje.

¿Qué afirma?Separa datos, hechos y decisiones de opiniones o valoraciones.
¿Qué lectura propone?Detecta palabras, razones y énfasis que orientan la interpretación.
¿Qué quiere que haga?Busca llamados explícitos o implícitos a participar, compartir, apoyar, rechazar o actuar.
¿Qué necesito comprobar?Localiza la fuente original, el contexto y la evidencia que permitirían verificar lo afirmado.
Una frontera que conviene cuidar

Analizar una función comunicativa no equivale a clasificar jurídicamente un mensaje

En México, propaganda política y propaganda electoral tienen tratamiento jurídico específico. El Tribunal Electoral ha distinguido mensajes orientados a divulgar ideología, principios o programas y a generar o transformar opiniones, de propaganda electoral vinculada con candidaturas y la búsqueda del voto en las etapas correspondientes.

Aquí usamos informar, persuadir y movilizar como lentes de análisis comunicativo. No sustituyen las categorías legales. Más adelante en esta serie separaremos comunicación política, propaganda, comunicación institucional y promoción gubernamental.

Comprueba

La investigación en comunicación política estudia por separado —y también en relación— la persuasión, la movilización, los efectos de los mensajes y el papel de la comunicación en la formación de opiniones y conductas políticas.

Cambridge University Press · Persuasión y movilización política → Oxford Handbook of Political Communication · Efectos de la comunicación política → Tribunal Electoral · Propaganda política y electoral →
Myriam Martínez
Reflexión de la autora

Un mensaje también se aprende a leer

“Como comunicóloga, una de las cosas que más me interesa de un mensaje no es sólo lo que dice, sino cómo fue construido: qué eligió poner al frente, qué dejó en segundo plano y qué respuesta busca provocar. Y desde la educación, me interesa todavía más otra pregunta: ¿podemos aprender a mirar esas decisiones por nosotros mismos? Creo que sí. Tal vez ahí empieza una relación más consciente con la política: cuando dejamos de recibir mensajes como piezas cerradas y comenzamos a hacerles preguntas.”
Myriam Martínez · Política Sin Rollos

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