¿Para qué sirve un mensaje político?
Un mensaje político no sólo contiene palabras. Alguien selecciona qué decir, cómo ordenarlo, qué destacar y a quién dirigirlo. Según su propósito, puede buscar que conozcas algo, que lo mires de cierta manera o que hagas algo. Pruébalo.
Observa: el mensaje privilegia datos prácticos para que conozcas qué ocurrirá.
La primera pregunta puede ser: “¿qué está haciendo este mensaje?”. No necesitamos adivinar lo que piensa quien lo emitió. Podemos observar lo que el propio mensaje pone en primer plano: información, razones, valoraciones, llamados a actuar o una combinación de ellos.
¿Qué significa informar, persuadir y movilizar?
Son funciones distintas de la comunicación. Entenderlas nos da un punto de partida para analizar mensajes políticos sin confundir propósito, contenido y veracidad.
Informar¿No tienes claro qué significa? Ábrelo
Es poner información a disposición de alguien para que conozca o comprenda algo. En política puede significar comunicar un hecho, una decisión, una fecha, una propuesta o explicar cómo funciona algo.
Que un mensaje informe no significa automáticamente que sea completo o verdadero. Los datos y afirmaciones todavía pueden —y deben— comprobarse.
Busca que conozcasPersuadir¿Quieres precisar el concepto? Ábrelo
Es buscar influir en la manera en que una persona interpreta, valora o considera un asunto. Puede hacerlo mediante argumentos, datos, comparaciones, emociones, símbolos, ejemplos, palabras o énfasis.
Persuadir no es sinónimo de engañar o manipular. La argumentación y la persuasión también forman parte del debate político.
Busca que consideres una lecturaMovilizar¿Quieres ver qué implica? Ábrelo
Es buscar que la persona pase de recibir el mensaje a realizar alguna acción: participar, asistir, compartir, apoyar, rechazar, organizarse, afiliarse, expresar una postura o, en un contexto electoral sujeto a sus reglas, votar.
El mensaje ya no sólo busca que conozcas o consideres algo: incorpora una invitación o llamado a actuar.
Busca que hagas algoEn la comunicación real, las funciones no viven en cajas separadas
Un mensaje puede comenzar informando, continuar con un argumento y terminar con un llamado a la acción. Por eso no basta con colocarle una etiqueta. Conviene desarmarlo y observar qué función cumple cada parte.
“Se aprobó una medida” presenta información. “Es necesaria para atender este problema” introduce una valoración o argumento. “Conócela y ayúdanos a difundirla” incorpora un llamado a actuar.
La diferencia no está sólo en las palabras utilizadas. También está en qué se pone al frente, qué relación se propone entre los hechos y qué respuesta se busca favorecer en quien recibe el mensaje.
¿Qué cambia cuando cambia el propósito?
Ahora desármalo
Hay mensajes que parecen una sola frase, pero contienen piezas distintas. Toca las partes subrayadas.
Antes de reaccionar, cambia de pregunta
En lugar de empezar por “¿estoy de acuerdo?”, prueba primero con preguntas que te permitan leer cómo está construido el mensaje.
Analizar una función comunicativa no equivale a clasificar jurídicamente un mensaje
En México, propaganda política y propaganda electoral tienen tratamiento jurídico específico. El Tribunal Electoral ha distinguido mensajes orientados a divulgar ideología, principios o programas y a generar o transformar opiniones, de propaganda electoral vinculada con candidaturas y la búsqueda del voto en las etapas correspondientes.
Aquí usamos informar, persuadir y movilizar como lentes de análisis comunicativo. No sustituyen las categorías legales. Más adelante en esta serie separaremos comunicación política, propaganda, comunicación institucional y promoción gubernamental.
Comprueba
La investigación en comunicación política estudia por separado —y también en relación— la persuasión, la movilización, los efectos de los mensajes y el papel de la comunicación en la formación de opiniones y conductas políticas.
Cambridge University Press · Persuasión y movilización política → Oxford Handbook of Political Communication · Efectos de la comunicación política → Tribunal Electoral · Propaganda política y electoral →