Cuando quien ocupa la Presidencia negocia con otro Estado no actúa como persona particular ni como propietario de México. Ejerce una facultad constitucional dentro de reglas, principios y controles.
El Presidente tiene amplias facultades, pero no tiene todo el poder. El artículo 89 establece atribuciones y obligaciones sobre leyes, nombramientos, seguridad, Fuerzas Armadas y política exterior.
La Presidencia no concede un poder sin condiciones. Quien gobierna México debe respetar la Constitución, ejercer sus facultades dentro de la ley y asumir responsabilidades frente al país.