Las leyes de protección animal necesitan recursos para convertirse en servicios reales. Personal, esterilización, atención veterinaria, inspección e infraestructura también dependen de decisiones presupuestarias.
La esterilización de perros y gatos no tiene que ser responsabilidad exclusiva del gobierno ni de sus tutores. La ley contempla acciones públicas de esterilización, mientras las personas mantienen responsabilidades sobre el cuidado de sus animales.