Dos países pueden ser jurídicamente iguales y tener capacidades muy diferentes. Explicamos cómo influyen el poder económico, la dependencia y las alternativas al negociar, y por qué desigualdad no significa automáticamente subordinación.
Todos los Estados son jurídicamente soberanos, pero no tienen el mismo poder económico, militar o diplomático. ¿Qué protege entonces a un país pequeño frente a una gran potencia? Lo explicamos sin rollos.