Aspirar a un cargo público es legítimo, pero la participación política no empieza ni termina con una candidatura. Organizar, formar, proponer, representar causas y construir ciudadanía también forman parte de una trayectoria capaz de transformar realidades.
Participar en política no significa solamente competir por un cargo. Una causa, la comunidad, el aprendizaje, la organización y la voluntad de aportar pueden darle sentido y continuidad a la participación a lo largo del tiempo.
Los nuevos perfiles políticos no aparecen de un día para otro. Se forman, participan, conocen su territorio, desarrollan capacidades y construyen experiencia. Explicamos qué condiciones pueden ayudar a que más personas comprendan la vida pública y encuentren su propia manera de participar.