¿Quién define qué significa “unidad” dentro de un partido?
En política escuchamos constantemente llamados a la unidad. Pero antes de preguntar quién puede exigirla, necesitamos entender qué es, cómo se construye, quién puede promoverla y bajo qué principios puede sostenerse.
La unidad política puede entenderse como la capacidad de construir propósitos y acciones comunes aun cuando existan diferencias. Promoverla no es lo mismo que decidir, en nombre de ella, lo que toda una organización debe hacer.
¿Qué es la unidad dentro de un partido?
Un partido reúne personas que pueden compartir principios, objetivos y una identidad política, pero eso no significa que todas piensen exactamente igual.
La unidad aparece cuando, a pesar de esas diferencias, existe capacidad para reconocer propósitos comunes, coordinar acciones, construir acuerdos y procesar los desacuerdos.
Unidad no significa uniformidad
Toca cada concepto para ver la diferencia.
TOCA PARA DESCUBRIR
Unidad
Compartir propósitos
sin borrar necesariamente las diferencias.
Puede haber posiciones distintas y, al mismo tiempo, capacidad para trabajar alrededor de objetivos comunes.
Unidad significa encontrar cómo convivir y actuar juntos.
TOCA PARA DESCUBRIR
Uniformidad
Pretender que todas las personas
piensen, hablen o actúen igual.
Una organización política puede buscar cohesión sin eliminar automáticamente la pluralidad interna.
Diferencia no significa necesariamente ruptura.
¿Cómo se construye la unidad?
No aparece sólo porque alguien la solicite. Toca cada elemento para descubrir qué ayuda a construirla.
01 · PUNTO DE PARTIDA Propósitos comunes
La unidad necesita responder una pregunta básica: ¿para qué queremos actuar juntos?
Clave: identificar aquello que la organización busca construir colectivamente.
02 · CONVERSACIÓN Diálogo
Cuando existen diferencias, necesitan espacios para ser escuchadas y procesadas.
Clave: escuchar una posición no significa necesariamente adoptarla.
03 · CONSTRUCCIÓN Acuerdos
El diálogo puede traducirse en compromisos concretos: qué se comparte, qué se hará y hasta dónde llega el acuerdo.
Clave: hacer explícito aquello sobre lo que sí existe coincidencia.
04 · CONTINUIDAD Reglas para convivir
La unidad también necesita mecanismos para participar, decidir y resolver desacuerdos.
Clave: saber cómo se procesan institucionalmente las diferencias.
La unidad se construye, no sólo se proclama
Encontrar los objetivos que se comparten.
Expresar coincidencias y diferencias.
Definir compromisos y formas de actuar.
Respetar reglas, acuerdos y mecanismos.
¿Quién puede promover la unidad?
No es responsabilidad exclusiva de una sola persona. Toca cada actor para conocer su posible papel.
ACTOR 01 Dirigencias
Pueden convocar, conducir procesos, favorecer el diálogo y buscar coincidencias.
Pero: convocar a la unidad no equivale por sí mismo a tener facultades ilimitadas.
ACTOR 02 Órganos internos
Pueden participar en deliberaciones y decisiones de acuerdo con las competencias que correspondan a cada órgano.
Pregunta: ¿qué órgano interviene y qué puede decidir?
ACTOR 03 Liderazgos y grupos
Pueden facilitar acercamientos, formular propuestas y construir acuerdos políticos.
Pregunta: ¿se trata de una propuesta o de una decisión de la organización?
ACTOR 04 Militancia
También forma parte de la construcción de la vida interna, mediante sus derechos, responsabilidades y mecanismos de participación.
Clave: la unidad no se construye únicamente desde arriba.
La unidad necesita algo que la sostenga
Toca cada principio.
01 · PRINCIPIO Propósito común
Saber qué objetivos, causas o responsabilidades justifican actuar colectivamente.
02 · PRINCIPIO Respeto a las reglas
Las decisiones y los acuerdos deben considerar las normas y procedimientos de la organización.
03 · PRINCIPIO Participación
Las personas que integran una organización cuentan con derechos, responsabilidades y mecanismos para intervenir.
04 · PRINCIPIO Pluralidad
La existencia de diferencias no elimina necesariamente la posibilidad de construir objetivos comunes.
Si todos pueden promover la unidad, ¿quién puede definir qué exige?
Aquí aparece una diferencia esencial: promover la unidad, construir un acuerdo y tomar una decisión institucional no son lo mismo.
Para saber qué puede exigirse en nombre de la unidad, necesitamos identificar quién actúa, qué facultades tiene y qué reglas son aplicables.
Cuatro piezas para entender quién puede decidir qué
Toca cada una.
01 · DIRIGENCIA ¿Está convocando o decidiendo?
Una dirigencia puede conducir, expresar posiciones políticas y ejercer las atribuciones que correspondan a su cargo.
Pregunta clave: ¿está haciendo una convocatoria política o ejerciendo una facultad específica?
02 · ÓRGANOS ¿Quién tiene competencia?
Los distintos órganos internos pueden tener atribuciones diferentes.
Pregunta clave: ¿qué órgano decidió y tenía facultades para hacerlo?
03 · ESTATUTOS ¿Qué dicen las reglas?
Los estatutos establecen reglas, derechos, obligaciones, facultades y procedimientos.
Pregunta clave: ¿existe una norma aplicable al asunto concreto?
04 · MILITANCIA ¿Qué derechos tiene?
La militancia cuenta con derechos, responsabilidades y formas de participación dentro de la organización.
Pregunta clave: ¿cómo puede intervenir frente a esa decisión o proceso?
Convocar, acordar y decidir son cosas diferentes
Toca cada opción.
PLANO 01 Llamado político
Una persona o liderazgo convoca a actuar juntos alrededor de determinado objetivo.
Tiene importancia política, pero debemos identificar qué se está solicitando exactamente.
PLANO 02 Acuerdo político
Dos o más actores establecen compromisos para actuar de determinada manera.
Para conocer su alcance necesitamos saber quiénes participaron y qué acordaron.
PLANO 03 Decisión institucional
Un órgano competente toma una determinación dentro de sus facultades y conforme al procedimiento correspondiente.
Aquí sí debemos revisar reglas, competencia y alcance.
¿Qué estamos escuchando realmente?
Toca cada frase para descubrir cómo conviene interpretarla.
“Necesitamos estar unidos para enfrentar el próximo proceso.”
Hay una convocatoria alrededor de un objetivo. Conviene preguntar qué acciones concretas se están proponiendo.
“Los distintos grupos acordaron trabajar juntos.”
Existe un acuerdo. Para conocer su alcance necesitamos saber quiénes participaron y qué compromisos establecieron.
“El órgano competente aprobó una resolución.”
Aquí corresponde revisar las facultades del órgano, el procedimiento seguido y el alcance de la resolución.
“Los estatutos establecen esta obligación.”
Ya no hablamos únicamente de una expectativa política. Existe una regla que debe revisarse en su texto y contexto.
Entonces, ¿quién define la unidad dentro de un partido?
Nadie debería responder esa pregunta sin saber primero de qué tipo de “unidad” estamos hablando.
Un liderazgo puede promoverla o convocarla. Distintos actores pueden construir acuerdos. Un órgano puede tomar decisiones dentro de sus facultades. Y las reglas pueden establecer derechos, obligaciones y procedimientos.
Por eso, cuando alguien afirma que “la unidad exige” determinada conducta, conviene preguntar: ¿unidad para qué?, ¿quién lo propone?, ¿es un acuerdo?, ¿es una decisión institucional? y ¿qué reglas la sustentan?
Para entender mejor cómo funcionan las decisiones políticas
La unidad que se construye es más sólida que la que sólo se proclama
Cuando escucho un llamado a la unidad, mi primera pregunta no es si debemos estar a favor o en contra.
Me interesa comprender qué nos propone construir juntos, para qué y mediante qué reglas.
Creo que las diferencias forman parte natural de la política. El reto está en aprender a procesarlas, encontrar coincidencias y construir acuerdos sin confundir unidad con uniformidad.
Y también considero importante distinguir entre convocar, acordar y decidir institucionalmente.
Hacer esas distinciones no debilita a una organización. Nos ayuda a comprenderla y a participar en ella con mayor claridad.
— Myriam Martínez · Política Sin Rollos