México ante el mundo: ¿puede la cooperación sin subordinación convertirse en un modelo internacional?
México ha planteado cuatro principios para su cooperación en seguridad con Estados Unidos. ¿Son sólo una fórmula bilateral o contienen ideas que podrían servir a otros países? Cerrar la serie exige evaluarlos, no idealizarlos.
¿De dónde sale la idea?
En 2026, el Gobierno de México ha presentado la cooperación de seguridad con Estados Unidos sobre cuatro principios: respeto a la soberanía e integridad territorial; responsabilidad compartida y diferenciada; respeto y confianza mutua; y cooperación sin subordinación.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ha señalado además que las operaciones contra el crimen organizado transnacional en territorio mexicano son planeadas y realizadas por fuerzas mexicanas, mientras existe colaboración con agencias estadounidenses.
¿Es una doctrina universal?
No todavía. Es más preciso describirla como un planteamiento político mexicano aplicado a una relación bilateral concreta.
Algunas de sus ideas coinciden con principios ya existentes del orden internacional: igualdad soberana, cooperación, cumplimiento de obligaciones y respeto a la integridad territorial.
Lo interesante es preguntar si la combinación de esos principios puede convertirse en una práctica replicable.
🧭 ¿Qué necesitaría para convertirse en modelo?
Toca cada criterio. Un principio político gana valor internacional cuando puede sostenerse también en situaciones difíciles.
🇲🇽 Los cuatro principios, vistos como propuesta
El valor del planteamiento mexicano puede analizarse como una arquitectura: ninguna pieza funciona bien aislada.
Cooperar sin borrar la autoridad jurídica del Estado sobre su territorio.
Reconocer un problema común sin fingir que a todos les corresponde exactamente lo mismo.
Compartir información y coordinarse requiere instituciones capaces de confiar y responder.
La diferencia de poder no debería convertir la cooperación en obediencia política.
¿Podemos llamarlo ya “modelo mexicano”?
Sería prematuro afirmarlo como un hecho. Que México formule estos principios y los utilice en su relación de seguridad con Estados Unidos no demuestra por sí solo que constituyan un modelo internacional consolidado.
Para hablar seriamente de un modelo habría que observar su permanencia en el tiempo, cómo se institucionaliza, si produce resultados, cómo resuelve desacuerdos, si existe verdadera reciprocidad y si puede adaptarse a relaciones entre otros Estados.
Lo que sí puede afirmarse es que el planteamiento mexicano reúne una tensión que muchos países enfrentan: necesitan cooperar con socios más poderosos sin renunciar a su capacidad soberana de decidir.
¿Qué convertiría “cooperación sin subordinación” en algo más que una consigna?
Cooperar como iguales debe demostrarse en los hechos
“México tiene derecho a defender una relación internacional basada en soberanía, responsabilidad, confianza y cooperación sin subordinación. Pero el verdadero valor de estos principios no estará en quién los pronuncie, sino en nuestra capacidad para convertirlos en instituciones, acuerdos transparentes y resultados que beneficien a las personas. La política exterior responsable no necesita elegir entre aislamiento y sometimiento: puede construir cooperación con dignidad, legalidad y disposición al diálogo.”
— Myriam Martínez
📚 Fuentes
SRE · Colaboración México–Estados Unidos y los cuatro principios, 13 de marzo de 2026
SRE · Grupo Bilateral de Implementación México–Estados Unidos, 12 de junio de 2026
Presidencia · Claudia Sheinbaum explica los cuatro principios, 5 de enero de 2026
Naciones Unidas · Carta de la ONU, Propósitos y principios