Poner al pueblo primero es una frase frecuente en política. Pero ¿qué significa institucionalmente? Analizamos cómo distinguir el interés público de la conveniencia personal, partidista o electoral y qué papel tienen la legalidad, los derechos y la rendición de cuentas.
Poner el interés público por encima del interés personal significa decidir pensando en el bienestar colectivo, la legalidad y los derechos, aunque implique renunciar a una ventaja propia.