La Constitución es la norma fundamental de México. Reconoce derechos, organiza el poder público y establece límites que deben respetar todas las leyes y autoridades.
La soberanía nacional es el poder del pueblo mexicano para decidir libremente cómo organizarse, gobernarse y relacionarse con otros países. No pertenece al gobierno ni a una sola persona.
Cuando el dinero controla las decisiones públicas, la ciudadanía pierde. Te lo explicamos sin rollos.