Ganar una elección da legitimidad para gobernar, pero no un cheque en blanco. Esta guía explica por qué un presidente sigue sujeto a la Constitución, al Congreso, a los tribunales, a los derechos y a los mecanismos democráticos de control.
En una democracia, ganar una elección no significa recibir un poder sin límites. La Constitución, la división de poderes, la justicia, los órganos de control, las elecciones y la ciudadanía forman un sistema que limita, vigila y exige responsabilidades a quienes gobiernan.