¿Qué pasa si capturo, compro o vendo una especie protegida en México?
Con la vida silvestre, capturar, comprar, poseer, transportar o vender no son actos jurídicamente neutros.
Dependiendo de la especie, la procedencia y la conducta, puede haber consecuencias administrativas y, en determinados supuestos, penales.
Toca para entender qué cambia
Administrativo y penal no significan lo mismo
La Ley General de Vida Silvestre establece obligaciones, infracciones y sanciones administrativas. El Código Penal Federal, por su parte, tipifica determinadas conductas contra la biodiversidad.
“Lo compré” no responde todavía de dónde salió legalmente
La legislación de vida silvestre exige acreditar la procedencia legal de ejemplares, partes y derivados cuando corresponda. Por eso, una compraventa no se vuelve legal solamente porque haya dinero de por medio.
Procedencia legal y autorización no son exactamente lo mismo
Son preguntas relacionadas, pero distintas. Un ejemplar puede tener un origen legal y aun así estar sujeto a requisitos adicionales según la especie, el manejo o la actividad.
Hay conductas con especies protegidas que pueden convertirse en delito
El artículo 420 del Código Penal Federal contempla determinadas conductas ilícitas respecto de especies de flora o fauna silvestres en veda, endémicas, amenazadas, en peligro de extinción, sujetas a protección especial o reguladas por tratados internacionales.
Tres frases que deberían hacerte verificar antes de pagar
Tres mitos sobre comprar o vender fauna protegida
Ves una especie silvestre protegida a la venta. ¿Qué haces?
Para saber si una operación es legal, hay que revisar especie, procedencia y autorizaciones
Tres entradas relacionadas
Consulta primero qué especie es y qué protección tiene
Antes de capturar, comprar, vender, poseer o transportar fauna silvestre, verifica si la especie está en una categoría de riesgo y consulta la norma aplicable. Una revisión previa puede evitar tanto una mala decisión como un problema legal.